Rutina

Camino sola hacia mi casa y ya no tengo alma ni ganas. No se si correr hacia el hospital y dejarme matar del todo.
En los minutos de tren me entran arcadas y ganas de morirme en vez de de matarte.
Me estás dando de sí la blusa, tus manos hacen más daño de lo normal y yo ya ni resbalo. Pones esa cara de querer matar a alguien y sorpresa, me tienes delante, dispara.
Cierro los ojos y te obligas a adentrarte en mis laberintos, en mis besos que no te doy, en mis gemidos de dolor.
Te ves feliz, euforico e insalubre con los ojos inyectados en sangre que ya no ven la cara que estoy poniendo.
Tú ya no notas como mis recovecos están tensos, como me doy asco a mí misma por anteponer tu felicidad de un segundo a mi vida.
Acabas y respiro, aliviada, no sabiendo en la rutina en la que se podría convertir esta mierda a la que tu llamas follar.
Y así recojo mis bragas y mi alma rotas hasta que por fin, me mandas a hacer ruido a otro lado y claro que lo hago que ya no me callo ni una.
Lluvia @mariapandi_

Comentarios

Entradas populares