Niebla
Escribo desde la soledad de mi habitación. La niebla cubre la calle en la que vivo, en la que siempre he vivido. Mi habitación es mi refugio; me gusta imaginar que no tengo escapatoria, que estas cuatro paredes bien amuebladas son todo lo que voy a ver en mi vida, y que no necesitaría nada más en el mundo. Mi pequeño reino, personal, tranquilo, polivalente, cargado de recuerdos y de vivencias. Puedo rememorar juegos de pequeño en los que los personajes de mis historias eran náufragos o supervivientes en un mundo post-apocalíptico. Ambos con la misma motivación, de la nada a la grandeza, vivir con lo justo mientras se prospera lentamente, pero de forma segura.
Mi vida siempre ha sido eso, un anhelo de ser más de lo que nunca llegaría a ser, alcanzar el reconocimiento mundial en todo lo que me interesaba: deportes, música, escritura, arte… Quería ser tantas cosas que al final no fui nada y a la vez fui yo.
No soy nadie especial, solo una persona escribiendo sola en su habitación, con problemas cotidianos, sin motivación, sin un objetivo en la vida y con la incertidumbre de todo lo que está por venir. Siendo realista por primera vez en mi pensamiento, seguiré siendo uno más, olvidado tras mi muerte, un susurro al viento, pero un susurro que nunca se rindió en su intento de ser grito.
Mi vida siempre ha sido eso, un anhelo de ser más de lo que nunca llegaría a ser, alcanzar el reconocimiento mundial en todo lo que me interesaba: deportes, música, escritura, arte… Quería ser tantas cosas que al final no fui nada y a la vez fui yo.
No soy nadie especial, solo una persona escribiendo sola en su habitación, con problemas cotidianos, sin motivación, sin un objetivo en la vida y con la incertidumbre de todo lo que está por venir. Siendo realista por primera vez en mi pensamiento, seguiré siendo uno más, olvidado tras mi muerte, un susurro al viento, pero un susurro que nunca se rindió en su intento de ser grito.
Alejandro Carrillo. @alexcmartinez23


Comentarios
Publicar un comentario